- Proyecto Hombre Alicante celebró ayer, en el Centro de Congresos Ciutat d’Elx, el acto de entrega de altas terapéuticas, una cita que reconoce el esfuerzo, la perseverancia y el profundo proceso de transformación personal de quienes han completado con éxito sus programas de tratamiento.

El encuentro ha contado con la presencia de representantes institucionales, entre ellas Celia Lastra, concejal de Acción Social y Cooperación del Ayuntamiento de Elche, Aurora Rodil, concejal de Infancia, Familia y Mayores y Caridad Martínez, concejal de Mujer, Comercio, Hostelería y Aperturas. También han asistido miembros del patronato de Proyecto Hombre Alicante, profesionales de la entidad, así como familiares y amistades de las personas reconocidas.
En esta edición se han otorgado 16 altas terapéuticas, entre las que se encontraban varias mujeres y jóvenes, reflejando la diversidad de perfiles que acuden a la organización y la importancia de ofrecer un acompañamiento especializado y adaptado a cada realidad personal y familiar.
Uno de los momentos más significativos de la jornada ha sido la entrega de 6 altas a las personas más jóvenes, participantes en los programas dirigidos a menores y adolescentes. Entre ellos se encuentran 3 chicas y 3 chicos, alguno con apenas 14 años, un dato que subraya la necesidad de seguir reforzando la prevención y la intervención temprana ante las adicciones y otras conductas de riesgo.
Un año marcado por la recuperación y el acompañamiento
A lo largo de 2025, 226 personas retomaron el control de su vida tras finalizar positivamente los programas en los que participaron, consolidando así un proceso de cambio que se extiende más allá del tratamiento y que implica a familias, entornos educativos, laborales y comunitarios.
Actualmente, Proyecto Hombre Alicante atiende a 768 personas, de las cuales 242 son personas usuarias en tratamiento activo y 526 son familias que participan en procesos de acompañamiento y apoyo.
Un mensaje de esperanza
El equipo de Proyecto Hombre Alicante ha destacado el compromiso, la constancia y la determinación demostrados por todas las personas que han recibido el alta, así como el papel esencial del apoyo familiar y comunitario en cada proceso. El acto ha concluido con un mensaje de esperanza y reconocimiento: cada alta representa una historia de superación y el inicio de una nueva etapa vital.
